120 años de historia gráfica para Oaxaca

Por Marycarmen Pérez Rodríguez para Divertimento Taller de Artes Visuales

De regreso en Cancún después de tres semanas de viaje y producción, primero en el Taller Experimental de Gráfica de La Habana Cuba, en donde tuve el agrado de conocer y trabajar con los talentosos artistas Guillermo Vantour, Julio Cesar Peña, Max Delgado y Octavio Irving; y allá mismo y bajo la recomendación del maestro impresor de la Ciudad de México Cristóbal Ochoa, pude conocer a una leyenda de la gráfica, el reconocido artista visual Eduardo Roca “Choco” y su Taller del Sol con quien pase excelentes horas de convivencia y conversación, además de agradecerle sus atenciones para que mi proceso de producción resultara mejor de lo esperado. Después de una breve parada en casa, viajé al maravilloso Oaxaca bajo la invitación del Taller de Gráfica Francisco Limón para inaugurar este pasado sábado 17 de septiembre su nuevo Taller de Gráfica La Máquina, evento en el cual estuve muy orgullosa de haber representado a Divertimento Taller de Artes Visuales y con ello a Cancún mismo en un evento que significa un gran logro no sólo para el maestro Limón sino para la comunidad artística, no sólo oaxaqueña sino nacional, y no sólo de la gráfica sino de las artes plásticas.

Taller de Gráfica La Máquina debe su nombre justamente a la donación de una maquina J VOIRIN de impresión litográfica que realizó Christian Bramsen, y que se estrenó en Oaxaca con una edición del artista visual Guillermo Olguin. Para poner en contexto la importancia del acontecimiento hago referencia a las reseñas de la escritora Vilma Fuentes, sobre la relación tan cercana que tuvieron Francisco Toledo y Peter Bramsen tanto personal como de trabajo, en el legendario Atelier Clot, Georges et Bramsen, una institución desde 1896 en los procesos de impresión de piedra litográfica. La historia de Bramsen y Toledo, cuenta Vilma, se remonta hacia los años sesenta, cuando Francisco aún muy joven llego al taller del danés, siendo el primer mexicano en producir obra gráfica y continuar realizando diversas piezas durante las siguientes décadas, así como abrir paso a otros artistas nacionales como Cuevas, Gironella, Soriano, Carmen Parra o Vicente Rojo. Pienso en la emoción de Vilma al escribir sobre la llegada de la maquina J VOIRIN al taller del maestro Limón, y revivo en su lectura el justo momento en el cual relata la ocasión en que piso por primera vez el taller ubicado en la legendaria Rue Vieille du Temple, siendo presentada a Bramsen por nada menos que Alberto Gironella y siendo “obligada” por Carmen Parra a escribir el único poema de su literatura, como si no lo hiciera ya cuando describe de esta forma a las “…temibles imprentas de Peter, … que parecen dragones rugientes que escupen, gloriosos, bellos papeles que van adquiriendo sus vivos colores y desafían al tiempo”.

El Taller Clot, Georges et Bramsen fue fundado por Auguste Clot hacia finales del siglo diecinueve, siendo Clot considerado como el mejor maestro impresor del momento, en gran parte por su aportación a las técnicas de color en la impresión litográfica. Artistas como Degas, Toulouse Lautrec, Cézanne, Sisley, Rodin, Matisse y muchos otros generaron grandes obras impresas en las mismas máquinas como la que hoy se encuentra en Oaxaca. Hacia los inicios de la década de 1960 Peter Bramsen se unió al Taller de Clot con lo que generó una segunda gran etapa de producción gráfica al integrar todas las técnicas de estampa.
La amistad y colaboración entre Toledo y Bramsen ha tenido como resultado una productiva conexión de arte entre Francia y México, catalizadora para que -por ejemplo – en el 2010 el Museo Nacional de La Estampa presentara una exposición retrospectiva sobre los cuarenta años de colaboración entre el maestro impresor y artista visual belga Pierre Alechinsky, y para que tres décadas después y a través de Christian, el hijo de Peter que ahora comanda el Taller de Bramsen, se haya cristalizado un paso más de tan magnífica relación y colaboración franco-mexicana, en manos del artista visual y maestro impresor Francisco Limón.


Además de haber estado presente en los eventos que circundaron este logro, me siento sumamente honrada de haber realizado una pieza de mi autoría dentro del mismo festejo de producción litográfica, en que el que participaron artistas tan reconocidos como los maestros Raúl Herrera, Guillermo Olguín y Jerónimo López “Dr.Lakra”. Muy pronto y dentro de las actividades que tendremos en Divertimento Taller como cierre de este último trimestre, realizaremos una muestra de gráfica de artistas de Cuba, así como de las piezas producidas en ambos talleres; y contaremos con otro par de exposiciones además de interesantes actividades de cierre de año. Gracias a mis anfitriones y gestores, a los artistas, impresores y amigos, de quienes recibo siempre un increíble apoyo para que nuestro proyecto se escuche fuera de Cancún, con lo cual continuamos avanzando en el objetivo de aportar al crecimiento cultural de nuestra querida ciudad.