De vuelta y Albert Pla



Alex Casal nos platíca sobre sus experiencias al encontrarse con la música, pero sobre todo con las letras del cantautor catañán Albert Pla, el texto de Alex es un buen pretexto para descubrir a este polémico artista que en ocasiones se la piensa si seguir o delatar a su novia terrorista. Que le disfruten.  

Una falla en el sistema me ha impedido escribir con mayor regularidad, la arquitectura del hardware se dañó provocando descontroladas descargas eléctricas a todo el sistema.




Bueno el tema de ahora, es hablar sobre Albert Pla, me lo topé en un programita con los de Estopa, cantando una rola de su autoría, la que al principio me pareció ridícula y algo torpe, aunque al escuchar no su pinche sino pinchísima voz y al paso de su ejecución me percaté de todo lo contrario, era una excelente pieza, provocativa, mienta madres y alteradora de las buenas conciencias. 

En suma me puse a buscar varias de sus rolas en el espacio cibernético y se confirmó mi esperanza inicial: es un juglar, un verdadero alterador de tu cómoda posición y que transmite alteraciones a tu estado mental, me recordó por qué no soy afecto a las uniformidades, como esas que dicen que debes ser verde, que debes reciclar, luchar contra la fiesta de los toros, modas todas que te hacen sentir bien, pero Albert Pla te hace sentir mal porque descubre las miserias internas contra esas otras miserias externas que quieren purgar tus culpas al participar en el colectivo donde te pierdes, donde es fácil tirar una piedra o echarte un pedo y culpar a otro, siempre he desconfiado de los generales y no me refiero a los mílites, sino a los generales deseos de ser igual a todos, a autónomamente hollar en donde otros pisaron, pecar de la misma forma en que pecan todos, así nos hacemos pendejos todos juntos, en detrimento a estas modas, prefiero por encima de la modulada y rica voz de Adele al grotesco tiple de Pla, vaya aquí un homenaje a Dalí que con la traición a sus compañeros de La Residencia, los hizo más grandes y mejores frente al consumismo que abrazó y ante los “desdecires” que Gala-mente pergeñó, Buñuel y Lorca se engrandecen ante ese, su cismático giro de actitud, que no cambio, pues el cambio es paradójicamente inmutable.






En fin que me despertó ese gusto por lo grotesco y hermoso, como las películas de Buñuel y las letras de García Lorca, así que buscando las rolas de Pla me encontré este comentario que lo pinta de “pe a pa”, por lo que sin empacho lo he plagiado, sin saber el nombre de su autor; el texto dice así:




 Albert Pla, catalán, tiene una voz de mierda, una lija, casi un susurro desgarrado que te hace creer que nunca puede cautivarte. Y pega cada nota en lugar perfecto, con la entonación acorde y en perfecta armonía. Entonces te hace abrir grandes los ojos y prestas más atención y te pones con la letra y te das con un tipo agudo, ácido, corrosivo, casi un asco de persona, de esas que son capaces de cantarte para que te mueras, sólo por gusto de verte morir. La voz de Albert Pla te raspa. No raspa como Chabela que te cuenta su dolor. Te raspa como Albert Pla, que te hace doler porque la vida duele y al mismo tiempo te divierte, te fascina, te revela la vida misma: oscura, horrible, burda y bizarra, hasta la risa.




...A lo mejor la palmo / y resucito siendo un cerdo / me olvido de que existo / y así no echaré nada de menos... (Añoro) Si algún día me muero / y todavía no he vengado / todo el daño que tú me has hecho / yo me convertiré en fantasma / y ¡por mi alma desalmada! /que pagará todas tus putadas... (Fantasma) a mí me importa un pito / si el mundo funciona a pilas / con butano o gasolina... (El gallo) yo quiero que tú sufras / lo que yo sufro / y aprenderé a rezar / para lograrlo... (Sufre como yo)...