"Make Music" - Junio 21



“Make Music” es una celebración mundial de música con presentaciones libres de costo en todo el mundo, esta iniciativa inicio en 1982 en Francia como “Fete de la Musique” y al día de hoy se lleva cabo cada 21 de junio en más de 700 ciudades de 120 países. En México es un evento que organiza la oficina de la “Alianza Francesa” y se lleva a cabo en diversas ciudades entre ellas el Distrito Federal, Puebla y Xalapa.



Los números de este festival son impactantes, la primera ciudad en los Estados Unidos en organizar el “Make Music” fue Nueva York, y hasta el momento han participado más de 6,000 músicos amateurs y profesionales de todas las edades, en el 2014 participaron diecinueve ciudades en las que se organizaron 3,187 conciertos gratis en 932 locaciones. En esta edición nos tocó presenciar diversos recitales de piano llevados a cabo en el “Steinway Piano Gallery” de Chicago, en donde se clausuró el día con una gran demostración del ensamble femenino “Pianissimo”.

Pianissimo está conformado por cuatro pianistas de larga trayectoria como concertistas: Svetlana Belsky del “Peabody Conservatory of Music” y del “Manhattan School of Music” y quien actualmente es Coordinadora de Estudios de Piano en la “University of Chicago”; Elena Doubovitskaya de la “Manhattan School of Music” y de la “Northwestern University Bienen School of Music” y quien forma parte de la “Merit School of Music” de Chicago; Irina Feoktistova graduada del Conservatorio de San Petersburgo en Rusia; y finalmente Susan Merdinger quien es una “Steinway Artist” que estudio en la “Yale School of Music”, en “Manhattan School of Music” y en el “Westchester Conservatory of Music”. 



La cita se dio dentro de las instalaciones de la "Steinway Piano Gallery" y la presentación del cuarteto a cargo de la Dra. Merdinger fue más que simpático haciendo referencia a cuatro “real housewifes of Chicago” tocando piano. Efectivamente estas cuatro mujeres arriba de los cuarenta años, es de una tremenda seguridad para, por ejemplo, tocar sin ningún remordimiento la Obertura Egmot de Beethoven versión para ocho manos. Ante un público que no superaba los 10 asistentes, las cuatro concertistas pusieron todo de sí para regalarnos casi dos horas de obras de Mozart, Debussy (obras compuestas en origen para piano) guardando para el final la pieza más desafiante del concierto. 


La música de “Egmont” fue compuesta por Beethoven como una petición para musicalizar el drama literario de Goethe, por quien este sentía una gran admiración y respeto, la Obertura por sí misma es un magnifico resumen del gran genio de Beethoven y su incomparable habilidad para en menos de 10 minutos representar musicalmente eventos brillantes y heroicos, tanto oscuros cómo solemnes. Justamente la pieza inicia con los profundos tonos de los cellos y contrabajos para en tan solo tres minutos transportar la pieza a un torrente de movimiento cambiante, segmentos de melodías y abrumadores compases. La obertura Egmont es una de las piezas orquestales más tocadas en las salas de concierto, pero también plagada de ejecuciones que van de lo modesto a lo penoso, ya que requiere de una brillante ejecución bajo un director de altos bríos, y con una orquesta sinfónica en su totalidad equipada. La pieza utiliza a tope cada familia de instrumentos, pero además la fortaleza de su sonido es tal, que no acepta limitantes en el número de músicos y sus habilidades. Justo hacia los últimos dos minutos de la obra, los cornos y las tubas, las percusiones y trompetas deben sonar como si efectivamente, estuvieran realizando un gran anuncio en el campo de batalla, y eso sólo se logra con el número exacto de gente preparada para hacerlo. 
La Obertura Egmont es una obra que fácilmente se puede reconocer, no así la obra completa que difícilmente se encuentra completa en un repertorio. A título personal es una de las obras que escucho regularmente, y trato de presenciar su ejecución en vivo cada que puedo, la recuerdo también como una de mis primeros conciertos en vivo tal vez hacia los 9 o 10 años de edad, en uno de los repertorios de la Orquesta Sinfónica del Estado de México que en aquel entonces era conducida por el maestro Eduardo Diazmuñoz y quien ahora casualmente se encuentra dirigiendo el departamento de Opera para la Universidad de Illinois.
Tristemente la única ocasión en la que he salido decepcionado de su ejecución, fue en un concierto llevado a cabo en Cancún por un pequeño grupo de músicos a quienes les falto esa potencia que te hace estallar las entrañas, sin embargo se compenso con alguna otra en Palacio de Bellas Artes en la que Enrique Arturo Diemecke nos hizo saltar al final de la pieza, como si de un concierto de rock se tratara.

En esta ocasión a decir verdad no esperaba demasiado de la interpretación a dos pianos, y me lleve una sorpresa contraria. Aunque se extrañaron esas largas notas que le dan la serenidad necesaria a la obertura, las cuatro pianistas supieron imprimir la fortaleza y empuje a tal grado que nos hizo imaginar la magnificencia de los metales y por contraparte la sutileza de los vientos.
Sin duda estaremos pendientes de las presentaciones como solistas o en grupo de estas cuatro excelentes pianistas, así como de los trabajos que han editado individualmente o como parte de una asociación orquestal.


Aqui los enlaces en los que pueden encontrar mayor información del festival y el ensamble:

http://fetedelamusique.culturecommunication.gouv.fr/

http://makemusicday.org/

http://makemusicchicago.org/

http://www.pianissimoensemble.com/about.html

http://www.steinwaychicago.com/