Caravan

Richard Brody, un escritor, documentalista y crítico de cine que emite sus opiniones en “The New Yorker” da una severa crítica a “Whiplash”, el filme sobre un estudiante de percusiones nominado y ganador del premio “Oscar” en las categorías de edición, mezcla de sonido y por supuesto el del merecido mejor actor de reparto a J.K. Simmons.

Continuando con las referencias sobre Mr.Eastwood del post anterior, se entiende mucho mejor “Whiplash” y por supuesto la crítica de Brody al recordar “Bird”, una cinta de 1988 sobre Charlie Parker dirigida por Eastwood y ganadora del Oscar al mejor sonido, pero ganadora también en Cannes de la misma categoría y además al mejor actor a otro grande de la actuación: Forest Whitaker. Charlie Parker es una referencia continua dentro de Whiplash, la más evidente dentro de una plática de bar en donde Fletcher le cuenta a Andrew él porque del sobrenombre de “Bird”. La versión de “Fletcher” ha sido desmentida por Brody, al parecer una de las cosas que más le han molestado de la película, haciendo mención de la verdadera historia contada por el músico de Jazz Stanley Crouch, quien escribió una biografía sobre Parker “Kansas City Lightning”, y quien cita como fuente al bajista Gene Ramey mismo que presencio tal día de 1936 cuando Parker tenía tan solo 16 años.

La otra gran molestia sobre “Wiplash” de Brody, es el ideal a seguir que se fija Andrew en la figura, música y habilidades de Buddy Rich; para Brody esto sería como hacer una película de alguien que quiere ser el mejor guitarrista del mundo y en su pared tiene el poster de Eddie van Halen. Si bien es cierto en algunas ocasiones Rich puede ser un tanto falto de “finura” y algo exagerado en mostrar la rapidez de sus movimientos versus la calidad del tempo y la música, tampoco se merece el desprecio que le hace al talento de Buddy. No es un tema de percepciones ni de gustos, como a Andrew le discuten en la mesa de su propia familia. Es un tema de una crítica justa a un personaje que salió de la tradicional escuela de Jazz pero que igual compartió atril con Charlie Parker, Lester Young, Art Tatum y Lionel Hampton.

Además de otras más cosas Brody critica ampliamente la “vida” del músico que se refleja en “Wiplash” en donde a no ser por los ensayo del ficticio conservatorio “Shaffer” (lo que bien podría el verdadero Julliard) es la falta de sentido musical en la historia, vamos que en la vida del verdadero músico aparte del encierro por interminables horas de ensayo, también tiene que existir una plena convivencia con un grupo de músicos a fin de hacer música por la simple razón de divertirse.

Entonces bien puede ser, que la historia de Andrew y Fletcher se haya quedado corta de premios, justamente por las razones de Brody.

Nota: “Caravan” por cierto es la mejor referencia musical del filme, esta joya del jazz compuesta por Juan Tizol se escucha magistral en cine y hace recordar la excelsa versión a cargo del genial Dave Brubeck y su banda.